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El ícono que provoca la ruptura
Toda la simetría que habíamos
conservado hasta aquí y las abstracciones
pictográficas a las que veníamos recurriendo quedan
interferidas por la discontinuidad intencionada
de colocar, descentrada, desdequilibrada y direccionada, la silueta
inequívoca de un ave autóctona (no es condicionante
que la especie elegida sea un pato: por el contrario, posee un comportamiento
mucho más neutral que si se hubiese escogido
otro tipo de ave).
Como alternativa podríamos
experimentar inclusive con la silueta de un pez o de otros animales;
sin embargo, nos parece que el ave proporciona una escena más
abierta.
No es necesario redundar en los nuevos significados
a los que nos remite esta intervención, todos ellos deseables
desde el punto de vista de la oferta de El Molino; la naturaleza
altamente icónica y figurativa del contraluz, y
el lenguaje visual claramente opuesto al resto
de la composición la destaca del contexto y al mismo tiempo
resalta a éste último.
El conjunto logrado contiene ya la autonomía
buscada y suma un cúmulo de signos que nos indican objetos,
acciones, actividades, características y, por agregado, un
sistema global de elementos que estructuran un
clima proactivo favorable a los objetivos del complejo.
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