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La rueda del tiempo
Al aumentar de 8 a 12 el número de aspas del
molino encontramos que las percepciones anteriores se refuerzan.
Tal vez hasta la sensación del molino moviéndose
cobra aquí su expresión plena y satura las posibilidades.
Es el momento de provocar un forzamiento de la forma
para apartarnos de la sustancia e intentar concentrarnos
en la esencia del molino: rueda, rotor, giro, movimiento,
viento, estroboscopía (el reberberar de la luz interceptada
por los álabes), rayos, centro de rotación, transcurrir
del tiempo.
Al mismo tiempo, por ese alejamiento de lo concreto
figurativo, daremos cabida a aquellas imágenes que nos resultaban
pertinentes al concepto general del complejo de cabañas y
el turismo regional de la costa santafesina.
El continente bien puede alojar la bóveda celeste
y la tierra, como en una visión de 'ojo de pez', ser la esfera
de un calendario o de un reloj por el que transcurren las estaciones
y las horas.
La fuerza del carácter centrípeto de
la rueda del molino nos obligará a mantener ese carácter
acompañado de la correspondiente sintaxis de composición
y crecimiento simétrico controlado.
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