| El concepto inicial extendido
La cruz de los álabes girada y superpuesta a
otra nos da las ocho aspas de la rueda del molino, tal como se apreciaba
en el boceto inicial provisorio.
Aparece aquí representada cabalmente la circularidad
de la forma y, debido a la traslación rotatoria, la idea
del movimiento en sentido horario, que no puede
ignorarse.
Hemos decidido adoptar este punto de partida como soporte
general, porque además es posible contener en él
la idea de un sol radiante y de una rueda
genérica que bien puede simbolizar la acción
del viajar.
[Es interesante observar, a modo de anécdota,
cómo la hélice puede conducirnos sin demasiado esfuerzo
a la imagen de los remolinos de un curso de agua.]
Como veremos más adelante, el uso del círculo
importa la existencia tácita de una fuerte centralidad
que, aunque no quede expresa en un punto visible, ejerce una poderosa
fuerza de anclaje visual para la forma.
Pero aumentemos un poco más el dinamismo de
la rueda del molino para obtener nuevas formas.
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